Renal
ENGLISH VERSION
NUESTRA ASOCIACIÓN BIBLIOTECA DE NEFROLOGÍA REVISTA DE NEFROLOGÍA PROGRAMA DE CALIDAD LEGISLACIÓN
HOME RECURSOS NEFROLÓGICOS  LINKS    UTILITARIOS   SECTOR ASOCIADOS PACIENTES
       
Legislación Vigente
Legislación Vigente
 
Ley Nacional de Diálisis Nº 22853/83

Ley 22.853
Decretos Derogados: 507 - 468 - 1269

Buenos Aires, 10 Julio 1983

EXCELENTÍSIMO SEÑOR PRESIDENTE DE LA NACIÓN:

Tenemos el honor de someter a consideración del Primer Magistrado el proyecto de ley que se acompaña, tendiente a establecer con alcance nacional, requisitos básicos para la habilitación y funcionamiento de las unidades de atención médica destinadas a la aplicación de diálisis corpórea y extracorpórea en el tratamiento de la insuficiencia renal.
Ante la significativa cantidad de pacientes crónicos que imperativamente necesitan de dicho tratamiento como alternativa de supervivencia, hasta tanto se les presente la oportunidad de un implante renal capaz de modificar el cuadro de su enfermedad; teniendo en cuenta por otra parte la elevada proporción en que esa cantidad aumenta en tendencia constante, y en virtud de que se trata de una práctica de alta especialización que requiere de la disponibilidad de ciertos recursos de infraestructura física; de equipos, instrumental y elementos accesorios de aplicación exclusiva, así como de personal profesional y auxiliar debidamente especializado, resulta impostergable establecer las medidas adecuadas para asegurar que el tratamiento de diálisis sólo será aplicable en unidades oficiales y privadas que ofrezcan las garantías exigibles en función del nivel actual del conocimiento y de la experiencia científica en este campo.
Corresponde también destacar, que por la estrecha relación médica que vincula a los nefrópatas necesitados de diálisis, con los enfermos beneficiarios de las disposiciones de la ley N° 21.541, que regula -también con alcance nacional- lo inherente a la ablación e implante de órganos y material anatómico entre seres humanos, las normas del proyecto que se acompaña constituyen complemento necesario de dicha ley. Dios guarde a Vuestra Excelencia.
Firmantes:
Reston - Rodríguez Castells - Lennon
HABILITACIÓN DE UNIDADES DE DIÁLISIS PARA EL TRATAMIENTO DE LA INSUFICIENCIA RENAL
BUENOS AIRES, 20 DE JULIO DE 1983
En uso de las atribuciones conferidas por el Artículo 5° del Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional, EL PRESIDENTE DE LA NACIÓN ARGENTINA SANCIONA Y PROMULGA CON FUERZA DE LEY:

ARTÍCULO 1°.- La aplicación de diálisis intra o extracorpórea para la depuración de la sangre en el tratamiento de la insuficiencia renal, sólo podrá efectuarse de acuerdo a las disposiciones de esta Ley, que rige para toda la República.

ARTÍCULO 2°.- El procedimiento de diálisis podrá aplicarse únicamente en unidades oficiales o privadas de asistencia médica especializada que hayan sido formalmente habilitadas al efecto. La habilitación de las unidades oficiales corresponderá a la autoridad sanitaria de que dependan; la de las privadas a la autoridad sanitaria en cuya jurisdicción se encuentren ubicadas.

ARTÍCULO 3.- Las condiciones mínimas para habilitación y funcionamiento de las unidades de referencia, con respecto a: Infraestructura física, aparatos y equipos de uso médico, materiales descartables y personal médico y de enfermería, serán establecidas por vía reglamentaria.

ARTÍCULO 4°.- Los pacientes afectados de insuficiencia renal aguda y los que padeciendo de insuficiencia renal crónica necesiten, además de diálisis, de tratamiento especial de carácter clínico y/o quirúrgico sólo podrán ser atendidos en unidades pertenecientes a establecimientos que, por su nivel de complejidad, dispongan de servicio de terapia intensiva. Lo dispuesto precedentemente no se aplica en aquellos casos en que se requiera asistencia médica de urgencia en áreas que carezcan de establecimientos de alta complejidad y que no cuenten con servicio de terapia intensiva. En este caso, el paciente deberá ser trasladado a los mencionados servicios inmediatamente después de recibir los primeros auxilios.

ARTÍCULO 5°.- La autoridad nacional y la de cada jurisdicción, deberán llevar y mantener actualizado un registro de las unidades habilitadas de acuerdo a esta ley, del movimiento de pacientes atendidos y de la evolución de su tratamiento, con los datos que se determinen por vía reglamentaria.

ARTÍCULO 6°.- La autoridad sanitaria nacional procurará concertar con las del resto del país los acuerdos necesarios para propender a la instalación de mayor número de unidades aplicadas al tratamiento de que trata esta ley, para mejorar y extender la adecuada atención de pacientes afectados de insuficiencia renal. Con análoga finalidad procurará la instalación zonal y/o regional de establecimientos de suficiente nivel de complejidad para evitar la derivación de pacientes a centros excesivamente alejados de su lugar de residencia.

ARTÍCULO 7°.- Cada una de las provincias, la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y el Territorio Nacional de la Tierra del Fuego, Antártica e Islas del Atlántico Sur, dictarán en su respectiva jurisdicción las normas que localmente corresponda establecer como complemento de la reglamentación nacional de esta ley.

ARTÍCULO 8°.- Las disposiciones de esta ley y las que se dicten en su consecuencia, se cumplirán y harán cumplir por la correspondiente autoridad sanitaria en su respectiva jurisdicción. La autoridad sanitaria nacional podrá concurrir en cualquier parte del país para contribuir al cumplimiento de esta ley y velar por la observancia de sus normas y las de sus disposiciones reglamentarias.

ARTÍCULO 9°.- Los actos u omisiones que impliquen trasgresión a las normas de esta ley y/o de sus disposiciones reglamentarias serán consideradas como faltas administrativas y se sancionarán sin perjuicio de cualquier otra responsabilidad civil o penal en que incurrieran los infractores.

ARTÍCULO 10°.- A los efectos de las sanciones contempladas por el Artículo 12, serán consideradas: Faltas leves: las infracciones a las formalidades o trámites administrativos de los que no derive peligro o daño para la salud de los pacientes y, en general, las que no se tipifiquen como faltas graves o muy graves.
Faltas graves: los actos y omisiones que constituyan incumplimiento de las disposiciones de la presente ley y su reglamentación respecto de la infraestructura física en lo atinente a:
a) locales de aplicación de diálisis;
b) locales para eventual asistencia médica de urgencia.

Faltas muy graves: los actos u omisiones que constituyan incumplimiento de las disposiciones contenidas en la presente ley y su reglamentación en lo atinente a:
a) lugares donde podrá aplicarse el procedimiento de diálisis (Artículo 2°) o efectuarse tratamientos especiales de carácter clínico y/o quirúrgico (Artículo 4°);
b) infraestructura física: locales para atención de pacientes con enfermedades infectocontagiosas;
c) aparatos y equipos de uso médico;
d) material descartable;
e) personal médico y de enfermería.

ARTÍCULO 11°.- El personal de las unidades oficiales a que se refiere esta ley que incurra en alguna de las faltas determinadas en el Artículo 10, será sancionado por la autoridad sanitaria de que dependa, de acuerdo al régimen disciplinario de la respectiva jurisdicción en función del índice de gravedad que establece el artículo aludido. Cuando la infracción, cometida en unidades provinciales o municipales, sea detectada por la autoridad sanitaria nacional en ejercicio de las atribuciones que le confiere esta ley, se dará inmediata cuenta de ella a la correspondiente autoridad sanitaria jurisdiccional a los efectos previstos en el párrafo anterior.

ARTÍCULO 12°.- Los actos u omisiones que impliquen transgresiones a las normas de esta ley, sus disposiciones reglamentarias y demás normas que en su consecuencia se dicten, serán sancionadas: Faltas leves. Con apercibimiento y multas de SETECIENTOS PESOS ARGENTINOS ($a 700.-) a MIL CUATROCIENTOS PESOS ARGENTINOS ($a 1 400.-).
Faltas graves. Con multa de SIETE MIL PESOS ARGENTINOS ($a 7.000 -) a CATORCE MIL PESOS ARGENTINOS ($a 14.000.-)Faltas muy graves. Con multa de SETENTA MIL PESOS ARGENTINOS ($a 70.000.-) a CIENTO CUARENTA MIL PESOS ARGENTINOS ($a 140.000.-)
En caso de que como consecuencia de una falta se ponga en grave peligro la vida de un paciente o se produzca su fallecimiento, además del máximo de la multa aplicable según el inciso c), procederá la clausura por un lapso que no podrá exceder de CIENTO OCHENTA (180) días en cada oportunidad, de la unidad en infracción, en los casos que determine la reglamentación. En tal circunstancia, la unidad en infracción deberá hacerse cargo de la oportuna derivación a otra unidad, de los enfermos que tuviera bajo tratamiento.

ARTÍCULO 13°.- El importe mínimo y el límite máximo de las multas aplicables según lo determinado en el Artículo 12°, se considerará automáticamente modificado, en función de la variación que se opere en el índice del nivel general de precios al por mayor elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, entre el mes inmediato anterior al de la comisión de la infracción. La autoridad sanitaria nacional difundirá en todo el país, y con la periodicidad que establezca el Poder Ejecutivo, la modificación de los importes a que se refiere este artículo, los que en ningún caso serán inferiores a los montos establecidos en el citado artículo 12°.

ARTÍCULO 14°.- El producto de las multas que por imperio de esta ley aplique la autoridad sanitaria nacional, ingresará a la Cuenta Especial "Fondo Nacional de la Salud". El producto de las multas que apliquen las autoridades sanitarias del resto del país, ingresará de acuerdo con lo que al respecto se disponga en cada jurisdicción propendiendo a los fines de esta ley.

ARTÍCULO 15°.- La falta de pago de las multas aplicadas hará exigible su cobro por ejecución fiscal, constituyendo suficiente título ejecutivo el testimonio autenticado de la resolución condenatoria firme.

ARTÍCULO 16°.- Las infracciones a esta ley y/o a sus disposiciones reglamentarias, serán sancionadas previo sumario con audiencia de prueba y defensa de los imputados. Las constancias del acta labrada en forma al tiempo de verificarse la infracción y en cuanto no sean enervadas por otros elementos de juicio, podrán ser consideradas como plena prueba de la responsabilidad de los imputados.

ARTÍCULO 17°.- Contra las resoluciones administrativas que impongan sanciones, podrá interponerse recurso de apelación ante la autoridad judicial competente dentro de los CINCO (5) días de su notificación. El recurso deberá presentarse por ante la autoridad que dictó la resolución debiéndoselo fundar en el mismo escrito de su interposición. En jurisdicción nacional conocerá del recurso el Juzgado Federal competente, según el asiento de la autoridad que dictó la resolución, el que actuará como tribunal de instancia única.

ARTÍCULO 18°.- El Poder Ejecutivo Nacional reglamentará la presente ley con alcance nacional, dentro de lo SESENTA (60) días de su promulgación.

ARTÍCULO 19°.- Las disposiciones de esta ley serán aplicables a partir de los CIENTO OCHENTA (180) días corridos contados desde la fecha de su reglamentación. Entre tanto, no se podrá autorizar la habilitación de nuevas unidades para la aplicación de diálisis que no se ajusten a sus normas. Las unidades legalmente habilitadas en la actualidad, deberán adoptar los recaudos necesarios a tal fin dentro del aludido plazo; en el ínterin, la habilitación de que dispusieran revestirá carácter provisional.

ARTÍCULO 20°.- Comuníquese; publíquese; dése a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese.

DECRETO 507 (sustituido por Decreto 468) Buenos Aires, 8 Abril 1983. VISTO la Ley N° 22.853, que establece requisitos básicos para la habilitación y funcionamiento de las unidades de atención médica destinadas a aplicar diálisis en el tratamiento de la insuficiencia renal; y, CONSIDERANDO:
Que el MINISTERIO DE SALUD Y ACCIÓN SOCIAL - SUBSECRETARÍA DE RECURSOS DE SALUD - ha proyectado la correspondiente reglamentación.
Por ello:
EL PRESIDENTE DE LA NACIÓN ARGENTINA DECRETA:

ARTÍCULO l°.- Apruébase el cuerpo de disposiciones adjunto que constituye la reglamentación de la Ley N° 22.853, que como Anexo I forma parte integrante del presente decreto.

ARTÍCULO 2°,- Facú1tase al MINISTERIO DE SALUD Y ACCIÓN SOCIAL para dictar las normas complementarias, aclaratorias o interpretativas que requiera la aplicación del cuerpo de normas reglamentarias que se aprueba.

ARTÍCULO 3°. - Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese.

DECRETO N° 507

Firmantes:
Troccoli - Neri - Alconada Aramburu

REGLAMENTACIÓN DE LA LEY N° 22.853

ARTÍCULO 1° .- Sin reglamentar

ARTÍCULO 2° .- Sin reglamentar

ARTÍCULO 3° .- Como condiciones mínimas para su habilitación y funcionamiento ulterior, las unidades de diálisis extracorpórea e intracorpórea deberán disponer de los elementos que aseguren el cumplimiento permanente de los requisitos que se establecen a continuación:

UNIDAD DE DIÁLISIS EXTRACORPOREA

I - DE LA INFRAESTRUCTURA FÍSICA

a) Local o locales de aplicación de diálisis con superficie de SIETE (7) metros cuadrados para cada uno de los pacientes dializados simultáneamente. Esta superficie se refiere a la ocupada por el paciente y el equipo de diálisis, excluyendo los espacios destinados a maquinarias para el tratamiento del agua, depósito de materiales, vestuario, baños, etc.

b) Las paredes en su totalidad y los pisos de los locales indicados en el inciso a) deberán estar revestidos o pintados con material que asegure su impermeabilidad y facilite su limpieza y desinfección.

c) Local aislado, con baño propio, para diálisis de pacientes infectocontagiosos y en especial con Hepatitis B. Este local deberá contar con una superficie de SIETE (7) metros cuadrados y con paredes y pisos revestidos o pintados en su totalidad con material que asegure su impermeabilidad y facilite su limpieza y desinfección.

II - DE LOS APARATOS Y EQUIPOS DE USO MÉDICO

a) Máquinas y/o aparatos para la aplicación de diálisis provistos de indicadores para el control de la presión sanguínea eferente del equipo de diálisis, temperatura, conductividad, flujo de baño y detectores de burbuja; deberán poseer sistemas de alarma.

b) Osciloscopio, electrocardiógrafo, desfibrilador, laringoscopio y equipo de asistencia respiratoria mecánica en la unidad de diálisis.

c) Equipos de tratamiento de agua que permitan la obtención de agua de resistividad no menor de 100.000 Ohms.

III - DEL MATERIAL DESCARTABLE Y/O REUTILIZABLE

a) Material descartable no reutilizable: agujas, guías venosas y arteriales, guías de heparinización y jeringas. Su reutilización queda prohibida.

b) Material descartable reutilizable: las membranas dializantes, cada una de las cuales podrá utilizarse hasta un máximo de TRES (3) procedimientos de depuración dialítica, excepto cuando se cuenta con una tecnología aprobada por los organismos que controlan el cumplimiento de esta Ley, que permite un correcto lavado, esterilización, medición de su volumen o función residual y almacenamiento, en que se podrá aumentar el número de reusos.

A tales efectos deberá cumplimentarse con los siguientes requisitos:

1 - REQUISITOS GENERALES

a) Disponibilidad de agua purificada para la limpieza y lavado del dializador y preparación de todas las soluciones.

b) Procedimiento técnico que asegure una correcta limpieza y lavado del dializador previo a su reesterilización.

c) Control de esterilidad mediante cultivo en UNO POR CIENTO (1%) de todos los dializadores reusados por mes y subsiguiente registro.

d) Deberá registrarse y medirse la temperatura corporal pre y post-diálisis o en presencia de escalofríos o síntomas de fiebre en cada tratamiento para establecer la presencia de reacciones pirogénicas.

e) Deberá contarse con un sector de almacenamiento exclusivo para las unidades de reuso, perfectamente identificadas para cada paciente, con una temperatura entre DIEZ, (10°) y VEINTICINCO (25°) grados centígrados.

2 - REQUISITOS PARTICULARES PARA CADA TIPO DE HEMODIALIZADOR

a) DIALIZADOR DE FIBRAS HUECAS:

1 - Deberá conservarse la documentación que acredite el volumen residual de los sucesivos reusos.

2 - La unidad dializante podrá utilizarse en tanto su volumen residual equivalga al OCHENTA POR CIENTO (80%) de su volumen inicial.

b) DIALIZADORES PLANOS O DE BOBINAS:

1 - Deberá conservarse la documentación que acredite el valor inicial de la depuración de urea o creatinina de la unidad considerada.

2 - Deberá documentarse el procedimiento a utilizar para establecer la capacidad de depuración del dializador.

3 - Deberá llevarse un registro donde figure la capacidad de depuración residual de urea o creatinina en los sucesivos reusos de la unidad utilizada.

4 - La unidad dializante podrá utilizarse en tanto mantenga un NOVENTA POR CIENTO (90%) de la capacidad funcional inicial medida por la depuración de urca o de creatinina.

IV - DEL PERSONAL

1 - MÉDICO

a) Un médico responsable de la unidad: especialista en nefrología con una experiencia no inferior a DOS (2) años en tratamientos dialíticos.

b) Otros médicos, nefrólogos o con experiencia no menor de SEIS (6) meses en tratamiento dialítico.

La dotación del personal profesional de cada unidad debe ser suficiente para asegurar la atención médica permanente durante su horario de funcionamiento y/o mientras se encuentren en ella pacientes en proceso de diálisis y/o bajo cuidado circunstancial por intercurrencias eventuales. De existir médicos residentes en nefrología incorporados a la unidad, estos deberán poseer una experiencia mínima de TRES (3) meses en tratamiento dialíticos para ser considerados personal de la unidad.

c) Deberá investigarse serológicamente, para detección de marcadores entigénicos del virus, de la Hepatitis B, a todo el personal médico de la unidad. El personal negativo deberá ser estudiado cada TRES (3) meses. Asimismo, esto personal, podrá ser protegido mediante inmunización activa con vacuna antihepatitis B.

2 - DE ENFERMERÍA

a) Enfermeras y/o enfermeros que acrediten ese carácter mediante certificado de estudios aprobados por autoridad competente y que, además, hayan aprobado un curso complementario de especialización en una unidad de diálisis, reconocido por autoridad competente. Este último requisito puede ser obviado si se acredita un desempeño continuado de SEIS (6) meses como mínimo en una unidad de diálisis.

b) Auxiliares de enfermería que acrediten ese carácter mediante certificado de estudios aprobado por autoridad competente y que, además, hayan aprobado un curso complementario de especialización en una unidad de diálisis, reconocido por autoridad competente. Este requisito puede ser obviado si se acredita el desempeño continuado de UN (l) año como mínimo en una unidad de diálisis. El personal de auxiliares de enfermería deberá desempeñarse como ayudante de las enfermeras y/o, enfermeros, bajo supervisión de los mismos.

c) El personal de enfermería que al tiempo de aplicación de esta Ley se desempeñara en unidades habilitadas con anterioridad a la fecha de su promulgación sin satisfacer los requisitos establecidos en los puntos a) o b), podrá continuar en servicio siempre que acredite, a juicio y bajo la responsabilidad del jefe de la unidad, idoneidad suficiente para el cumplimiento de su cometido; caso contrario deberá ser aplicado a otras tareas. En todo caso será exigible la disponibilidad de UNA (1) enfermera o UNA (1) auxiliar de enfermería por cada TRES (3) pacientes en proceso simultáneo de diálisis.

d) Deberá investigarse serológicamente para la detección de marcadores antigénicos del virus de la Hepatitis B, a todo el personal de enfermería, técnico y personal de limpieza. El personal negativo, deberá ser estudiado cada TRES (3) meses. Asimismo este personal, podrá ser protegido mediante inmunización activa con vacuna antihepatitis B.

V - DE LA DIALIZACIÓN DE LOS PACIENTES

a) Los pacientes renales crónicos ambulatorios deben ser dializados en locales separados de aquellos dedicados a pacientes renales con enfermedades sépticas o infecto-contagiosas, sean ambulatorias o internados. En el caso, que el paciente lo requiera por razones médicas y/o psicológicas, podrá optar por efectuar la diálisis intra o extra-corpórea en su domicilio, siempre que la unidad de diálisis tratante, certifique que es apto para llevar a cabo el procedimiento seleccionado y se asegure la responsabilidad del control médico seriado y en urgencia.

b) Deberán recabarse antecedentes clínicos de Hepatitis B a los pacientes de diálisis. Deberán también ser investiga dos serológicamente para detección de marcadores antigénicos del virus de la Hepatitis B. Los pacientes negativos deberán ser estudiados mensualmente y podrán ser protegidos mediante inmunización activa con vacuna antihepatitis B. Los pacientes positivos a cualquier marcador antigénico, o con Hepatitis B, o con antecedentes clínicos de Hepatitis, deberán ser dializados en local aparte para su aislamiento.

UNIDAD DE DIÁLISIS INTRACORPOREA (PERITONEAL)

Como condiciones mínimas para su habilitación y funcionamiento las unidades de diálisis intracorpórea deberán dis poner de los elementos que aseguren el cumplimiento permanente de los requisitos que se establecen a continuación:

I - DE LA INFRAESTRUCTURA FÍSICA

a) Dos locales de NUEVE (9) metros cuadrados cada uno con un baño común, dedicados exclusivamente al procedimiento de diálisis peritoneal. Uno de estos locales estará destinado a la enseñanza del procedimiento o a la aplicación de la diálisis peritoneal y el otro al control ambulatorio de los enfermos en tratamiento.

b) En el caso de los locales destinados al tratamiento simultáneo de más de dos pacientes, la superficie destinada a cada uno no deberá ser inferior a SIETE (7) metros cuadrados.

c) Local aislado, con baño propio, para diálisis de pacientes infectocontagiosos y en especial con Hepatitis B. Este local deberá contar con una superficie de SIETE (7) metros cuadrados y con paredes y pisos revestidos o pintados en su totalidad con material que asegure su impermeabilidad y facilite su limpieza y desinfección.

II - DE LOS APARATOS

a) El procedimiento de diálisis peritoneal puede ser realizado en forma manual o mecánica, por lo cual no es indispensable disponer de aparatos especiales.

b) Osciloscopio, electrocardiógrafo, desfibrilador, laringoscopio y equipo de asistencia respiratoria mecánica. Cuando estos aparatos estén disponibles en la unidad de diálisis ex tracorpórea, en terapia intensiva o en la unidad coronaria, en las vecindades de la unidad de diálisis peritoneal, no será necesario contar con ellos - dentro de los locales de esta última. En caso contrario deberá disponerse de estos aparatos en el ámbito de la unidad de diálisis peritoneal.

III - DEL PERSONAL

1 - MÉDICO

a) Un médico responsable de la unidad con titulo de especialista en Nefrología otorgado por autoridad competente y experiencia en tratamiento dialítico de DOS (2) años.

b) Otros módicos nefrólogos o con experiencia no menor de SEIS (6) meses en diálisis.

La dotación de personal profesional de cada unidad debe ser suficiente para asegurar atención médica permanente durante su horario de funcionamiento y/o mientras se encuentren en ella pacientes en proceso de diálisis y/o bajo cuidado circunstancial por intercurrencias eventuales. Los médicos residentes en nefrología incorporados a la unidad, deberán poseer una experiencia mínima de (3) meses en tratamiento por diálisis para ser considerados personal de la unidad.

c) Deberá investigarse serológicamente, para detección de marcadores antigénicos del virus de la Hepatitis B, a todo el personal médico de la unidad. El personal negativo deberá ser estudiado cada TRES (3) meses. Asimismo, este personal, podrá ser protegido mediante inmunización activa con vacuna antihepatitis B.

2 - DE ENFERMERÍA

a) Enfermeras y/o enfermeros que acrediten ese carácter mediante certificado de estudio aprobado por autoridad competente y que además hayan aprobado un curso complementario de especialización en una unidad de diálisis, reconocido por autoridad competente. Este último requisito puede ser obviado si se acredita el desempeño continuado de TRES (3) meses como mínimo en una unidad de diálisis peritoneal.

b) Auxiliares de enfermería que acrediten ese carácter median te certificado de estudios aprobado por autoridad competente. Este requisito puede ser obviado si se acredita el desempeño continuado de TRES (3) meses como mínimo en una unidad de diálisis peritoneal. El personal de auxiliares de enfermería deberá desempeñarse como ayudante de las enfermeras y/o enfermeros bajo la supervisión de los mismos.

c) El personal de enfermería que al tiempo de aplicación de esta Ley se desempeñara en unidades habilitadas con anterioridad a la fecha de su promulgación sin satisfacer los requisitos establecidos en los puntos a) ó b), podrá continuar en servicio siempre que acredite - a juicio y bajo la responsabilidad del jefe de unidad - idoneidad suficiente para el cumplimiento de su cometido; en caso contrario deberá ser aplicado a otras tareas. En todo caso será exigible la disponibilidad de una enfermera o una auxiliar de enfermería por cada CINCO (5) pacientes en proceso simultáneo de diálisis.

d) Deberá investigarse serológicamente para la detección de marcadores antigénicos del virus de la Hepatitis B, a todo el personal de enfermería, técnico y personal de limpieza. El personal negativo deberá ser estudiado cada TRES (3) meses. Asimismo este personal, podrá ser protegido mediante inmunización activa con vacuna antihepatitis B.

IV - DE LA INSTRUCCIÓN DE LOS PACIENTES

a) Los pacientes en tratamiento ambulatorio con diálisis peritoneal contínua ambulatoria, serán entrenados en la unidad de diálisis por un médico nefrólogo de la unidad o una enfermera perteneciente a la misma, capacitada especialmente para esta función.

b) Deberán recabarse antecedentes clínicos de Hepatitis B a los pacientes de diálisis. Deberán ser también investigados serológicamente para detección de marcadores antigénicos del virus de la Hepatitis B. Los pacientes negativos deberían ser estudiados mensualmente y podrán ser protegidos mediante inmunización activa con vacuna antihepatitis B. Los pacientes positivos a cualquier marcador antigénico, o con Hepatitis B, o con antecedentes clínicos de Hepatitis, deberían ser dializados en local aparte para su aislamiento.

DE LA INSUFICIENCIA RENAL AGUDA

Los pacientes con insuficiencia renal aguda que requieran tratamiento dialítico deben ser dializados preferentemente en un área distinta a la destinada al tratamiento de los pacientes en diálisis crónica. Aquellos pacientes que requieran solo diálisis peritoneal podrán eventualmente ser dializados fuera del ámbito de cuidados intensivos, si el médico tratante así lo dispone.

DE LA HABILITACIÓN y CONTROL

La autoridad sanitaria nacional, las autoridades sanitarias provinciales, de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y del Territorio Nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, dispondrán de un organismo de su dependencia responsable del cumplimiento de estas normas de habilitación y control. Deberán formar parte de este organismo médicos nefrólogos con experiencia en diálisis no inferior a DOS (2) años.

CONSEJO ASESOR

El organismo de habilitación y control contará con un Consejo Asesor integrado por CINCO (5) miembros designados por la autoridad sanitaria correspondiente, debiendo cada uno de ellos ser jefe de una unidad de diálisis habilitada por la autoridad sanitaria o médico nefrólogo integrante de la misma con experiencia en diálisis no menor de DOS (2) años. Este Consejo asesorará al organismo de habilitación y control en todo lo relativo a los aspectos médicos y técnicos de esta Ley y propondrá cuando lo estimo conveniente, las modificaciones a su reglamentación que el avance de los conocimientos científicos hagan necesaria.

ARTÍCULO 4°.- Sin reglamentar

ARTÍCULO 5°.- La autoridad sanitaria nacional y las autoridades sanitarias provinciales, de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y del Territorio Nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur dispondrán que el organismo responsable de la habilitación de las unidades de diálisis, lleve y mantenga un registro, actualizado en el que se consigne:

a) Número de pacientes en diálisis

b) Mortalidad

c) Causas y número de internaciones y promedio de días de estadía

d) Notificación de casos de Hepatitis B de acuerdo a la Ley N° 15.465 y su Decreto Reglamentario N° 2.771/79

e) Indices de rehabilitación:

1° Capacitado para trabajar y trabaja jornada completa

2° Capacitado para trabajar, pero no trabaja jornada completa

3° Capacitado para trabajar, pero desempleado

4° Capacitado para trabajar, pero jubilado

5° Incapacitado para trabajar, pero se basta a sí mismo

6° Incapacitado para trabajar, no se basta a sí mismo

f) Costos por paciente

g) Costos totales

A tales fines, las unidades de diálisis habilitadas deberán remitir, directamente o por vía de los establecimientos de quien dependan, la información que dichas autoridades les soliciten.

ARTÍCULO 6°.- Sin reglamentar

ARTÍCULO 7°.- Sin reglamentar

ARTÍCULO 8°.- Sin reglamentar

ARTÍCULO 9°.- Sin reglamentar

ARTÍCULO 10°.- Sin reglamentar

ARTÍCULO 11°.- Sin reglamentar

ARTÍCULO 12°.- Sin reglamentar

ARTÍCULO 13°.- Sin reglamentar

ARTÍCULO 14°.- Sin reglamentar

ARTÍCULO 15°.- Sin reglamentar

ARTÍCULO 16°.- Sin reglamentar

ARTÍCULO 17°.- Sin reglamentar

ARTÍCULO 18°.- Sin reglamentar

ARTÍCULO 19°.- Sin reglamentar

ARTÍCULO 20°.- Sin reglamentar

Decreto 468 (derogado por Decreto 612/2002)

Buenos Aires, 6 Abril 1989

VISTO el Expediente N° 2020-4.177/88-6, del registro de la SECRETARÍA DE SALUD del MINISTERIO DE SALUD Y ACCIÓN SOCIAL; y CONSIDERANDO:

Que por el mismo se tramita la sustitución del Anexo I del Decreto N° 507/86, reglamentario de la Ley N° 22.853.

Que por Disposición Conjunta N° 794/87 y 166/87, de las SUBSECRETARÍAS DE REGULACIÓN y CONTROL y de RECURSOS DE SALUD, respectivamente, se crea un Grupo de Trabajo para el análisis de las modificaciones a la norma vigente.

Que el informe de dicho Grupo de Trabajo aconseja sustituir el Anexo I del Decreto N° 507/86 a fin de incorporar las nuevas técnicas y procedimientos a las normas legales vigentes. Que se ha dado intervención a la DIRECCIÓN DE ASUNTOS JURÍDICOS de la SECRETARÍA DE SALUD del MINISTERIO DE SALUD Y ACCIÓN SOCIAL.

Que se actúa en virtud de las facultades acordadas por el Artículo 86, inciso 22, de la CONSTITUCIÓN NACIONAL.

Por ello, EL PRESIDENTE DE LA NACIÓN ARGENTINA DECRETA:

ARTÍCULO 1°.- Sustitúyese el Anexo I del Decreto N° 507 del 8 de abril de 1986, reglamentario de la Ley N° 22.853, por el Anexo I que forma parte integrante del presente decreto.

ARTICULO 2°.- Autorízase a la SECRETARÍA DE SALUD del MINISTERIO DE SALUD Y ACCIÓN SOCIAL a dictar las resoluciones complementarias que sean necesarias para la ejecución de la reglamentación que se aprueba por el Artículo 1°.

ARTÍCULO 3°.- Comuníquese, publíquese, dese a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese.

DECRETO N° 468

FIRMANTES:
NOSIGLIA - SABATO - BARRIOS ARRECHEA

ANEXO I

ARTÍCULO 1°.- Sin reglamentar.

ARTÍCULO 2°.- Sin reglamentar.

ARTÍCULO 3°.- Como condiciones mínimas, para su habilitación y funcionamiento ulterior, las unidades de diálisis extracorpórea. e intracorpórea deberán disponer de los elementos que aseguren el cumplimiento permanente de los requisitos que se establecen a continuación.

UNIDAD DE DIÁLISIS EXTRACORPOREA

I - DE LA INFRAESTRUCTURA FÍSICA

a) Local o locales de aplicación de diálisis con superficie de no menos de SEIS (6) METROS CUADRADOS para cada uno de los pacientes dializados simultáneamente, y con espacio entre cada puesto de diálisis (sillón - cama) no menor de SESENTA CENTÍMETROS (60 cm.). Esta superficie se refiere a la ocupada por el paciente y el equipo de diálisis, excluyendo los espacios destinados a maquinarias para el tratamiento del agua, depósitos de materiales, vestuarios, baños, etc.

b) Las paredes en su totalidad y los pisos de los locales indicados en el inciso a) deberán estar revestidos o pintados con material que asegure su impermeabilidad y facilite su limpieza y desinfección.

c) Local aislado, con baño propio, para diálisis de pacientes con enfermedades infectocontagiosas. Este local deberá contar con una superficie de SEIS (6) METROS CUADRADOS por paciente y con espacio entre cada puesto de diálisis (sillón-cama) no menor de SESENTA CENTÍMETROS (60 cm.), y con paredes y pisos revestidos o pintados en su totalidad con material que asegure su impermeabilidad y facilite su limpieza y desinfección.

II - DE LOS APARATOS Y EQUIPOS DE USO MÉDICO

a) Máquinas y/o aparatos para la aplicación de diálisis, provistos de indicadores para el control de la presión sanguínea eferente de la membrana de diálisis, temperatura, conductividad flujo de baño y detectores de burbuja, deberán poseer sistemas de alarma y monitor de presión negativa.

b) Osciloscopio, desfribilador, laringoscopio y equipos de reanimación respiratoria en la unidad de diálisis.

c) Equipos de tratamiento de agua que permitan la obtención de agua de la siguiente calidad: Bacteriología de agua. Los recuentos microbianos viables totales no deberán exceder las DOSCIENTAS (200) colonias por mililitros a la salida del tratamiento de agua, y menor de DOS MIL (2.000) colonias por mililitro a la entrada del último puesto.

Niveles máximos de contaminantes químicos permitidos:

CALCIO 2mg/1 (0,1 MEq/1)

MAGNESIO 4mg/1 (0,3 MEq/1)

SODIO 70mg/1 (3,0 MEq/1)

POTASIO 8mg/1 (0,2 MEq/1)

FLUORURO 0,2mg/1

CLORO 0,5mg/1

ALUMINIO  0,01mg/1

ARSÉNICO, PLOMO, PLATA  0,005mg/1 cada uno

CLORAMINAS  0,1mg/1

NITRATOS  2mg/1

SULFATOS 100mg/1

COBRE, BARIO, ZINC  0,1mg/1 cada uno

CADMIO 0,001mg/1

CROMO  0,014mg/1

SELENIO 0,09mg/1

MERCURIO 0,002mg/1

d) Ante un desperfecto en el sistema de purificación de agua, u otro evento que ponga en riesgo la calidad de prestación, la unidad de diálisis deberá notificar personalmente o a través de telegrama dentro de las CUARENTA Y OCHO (48) horas el desperfecto acaecido, a la autoridad sanitaria correspondiente. La autoridad sanitaria procederá a una, inmediata inspección; valorando los medios supletorios de tratamiento con que se cuente. En el caso que los mismos permitan la utilización de agua con las condiciones bacteriológicas previamente descriptas, se mantendrá la habilitación del establecimiento.

Respecto a las características analíticas anterior, se dará un plazo de TREINTA (30) días para que el problema se solucione, salvo que la presencia de contaminantes químicos de alto riesgo para el enfermo indiquen la clausura preventiva del establecimiento.  

Si por razones diversas, cumplido el plazo, no se ha producido la reparación correspondiente, los enfermos deberán ser transferidos transitoriamente a otros centros por esta emergencia, debiendo reintegrarse al centro de origen inmediatamente al aviso de la normalización del mismo.

III - DEL MATERIAL DESCARTABLE Y/O REUTILIZABLE

a) Los materiales descartables y/o reutilizables: agujas, guías venosas y arteriales, guías de heparinización y jeringas y las membranas dializantes, deberán reunir las características de calidad exigidas por la reglamentación vigente.

b) Material descartable no reutilizable: agujas, guías venosas y arteriales, guías de heparinización y jeringas. Su reutilización queda prohibida.

c) Material descartable reutilizable: las membranas dializantes, cada una de las cuales podrá reutilizarse cuando se cuente con una tecnología aprobada por los organismos que controlan el cumplimiento de esta ley, que permita un correcto lavado, esterilización, medición de su volumen residual y almacenamiento en que se podrá aumentar el número de reusos; a tales efectos deberá cumplimentarse con los siguientes requisitos:

1 - REQUISITOS GENERALES

a) Disponibilidad de agua purificada para la limpieza y lavado del dializador y preparación de todas las soluciones.

b) Procedimiento técnico que asegure, una correcta limpieza y el lavado del dializador previo a su reesterilización.

c) Agentes esterilizantes, podrán ser utilizados sólo aquellos que se encuentren autorizados por el MINISTERIO DE SALUD Y ACCIÓN SOCIAL, de las que exista un método cuantitativo de dosaje de uso clínico, que permita asegurar su remoción total luego de ser utilizado sobre el filtro.

d) Control de esterilidad mediante cultivo en UNO POR CIENTO (1%) de todos los dializadores reusados por mes y siguiente registro.

e) Individualización del hemodializador a reutilizar, para ello deberá estar marcado en forma indeleble y clara, con el nombre del paciente y la fecha de colocación inicial. En ningún caso un filtro podrá ser usado en más de un paciente, sólo podrá se reusado en el paciente que se utilizó por primera vez.

f) Deberá contarse con un sector de almacenamiento exclusivo para las unidades de reuso, perfectamente identificadas para cada paciente, entre DIEZ Y VEINTICINCO GRADOS CENTÍGRADOS (10 y 25° C.), de temperatura.

g) Deberá registrarse y medirse la temperatura corporal pre y post diálisis y en presencia de escalofríos o síntomas de fiebre en cada tratamiento, para establecer la presencia de reacciones pirógenas.

h) Los concentrados para hemodiálisis deberán ser preparados con agua que reúna las características establecidas en II, inciso c).

i) Las empresas proveedoras de concentrados de hemodiálisis deberán solicitar a la SECRETARIA DE SALUD del MINISTERIO DE SALUD Y ACCIÓN SOCIAL, la autorización para la producción y/o venta de este producto; en un plazo de CIENTO OCHENTA (180) días caducarán todas las autorizaciones hasta ahora acordadas.

j) El servicio deberá llevar un libro foliado donde se registre el número de dializadores utilizados mensualmente, donde constará numeración individual, nombre del paciente en el cual se utilizó, cantidad de veces que se utilizó y del material no reutilizable usado mensualmente, discriminando aquellos casos especiales, como Insuficiencia Renal Aguda, Hepatitis, Pericarditis y otras.

2 - REQUISITOS PARTICULARES PARA CADA TIPO DE HEMODIALIZADOR

a) DIALIZADOR DE FIBRAS HUECAS

1- Deberá conservarse la documentación que acredite el volumen residual de los sucesivos reusos.

2- La unidad dializante podrá utilizarse en tanto su volumen, residual equivalga al OCHENTA POR CIENTO (80%) de su volumen inicial y únicamente en el paciente que, se utilizó por primera vez.

b) DIALIZADORES PLANOS O DE BOBINAS

Deberá llevarse un registro donde figure la capacidad de depuración residual de urea o creatinina en los sucesivos reusos de la unidad utilizada.

2- Se considera apta para reuso aquella unidad dializante que además de las características generales mencionadas permita, según controles periódicamente obtenidos (uno semanal como mínimo), obtener una urea post diálisis menor o igual a CIEN MILIGRAMOS POR CIENTO (100 mg.%) y además el margen de ultrafiltración registrado en el enfermo sea mayor del OCHENTA POR CIENTO (80%) del obtenido con un primer uso.

IV - DEL PERSONAL

1- MÉDICO

a) Un médico responsable de la Unidad: especialista en nefrología con una experiencia no inferior a DOS (2) años en tratamiento dialítico.

b) Otros médicos, nefrólogos o con experiencia no menor de SEIS (6) meses en tratamiento dialítico. La dotación del personal de cada unidad debe ser, suficiente para asegurar la atención médica permanente durante su horario de funcionamiento y/o mientras se encuentren en ella pacientes en proceso de diálisis y/o bajo cuidado circunstancial por intercurrencias eventuales. De existir médicos residentes en nefrología incorporados a la unidad, éstos deberán poseer una experiencia mínima de TRES (3) meses en tratamientos dialíticos para ser considerados personal de la unidad.

c) Deberá investigarse serológicamente, para detección de marcadores de virus de la hepatitis B, a todo el personal médico de la unidad, el personal negativo deberá ser estudiado cada TRES (3) meses. Asimismo, este personal deberá ser protegido mediante inmunización activa con vacuna antihepatitis B.

d) Deberá investigarse la reacción de Mitsuda a todo el personal médico con una periodicidad anual, el personal Mitsuda (-) negativo no podrá dializar pacientes con enfermedad de Hansen; este inciso tan solo será exigible para las áreas endémicas de dicha enfermedad.

2- DE ENFERMERÍA

a) Enfermeras o enfermeros que acrediten ese carácter mediante certificado de estudios reconocido por el MINISTERIO DE SALUD Y ACCIÓN SOCIAL y que además hayan aprobado un curso complementario de especialización en diálisis reconocido por autoridad sanitaria, y/o universidades, colegios médicos, sociedades científicas y/o organizaciones gremiales médicas afines con la temática, que sean reconocidos por la DIRECCIÓN NACIONAL DE RECURSOS HUMANOS del MINISTERIO DE SALUD y ACCIÓN SOCIAL.

b) Auxiliar de enfermería que acredite ese carácter mediante certificado de estudios reconocido por autoridad sanitaria y que además haya aprobado un curso complementario de especialización en diálisis reconocido por autoridad sanitaria.

c) El personal técnico de diálisis que al tiempo de aplicación de esta Ley se desempeñare en unidades habilitadas con anterioridad a la fecha, de su promulgación sin satisfacer los requisitos establecidos en los puntos a) ó b) podrá continuar en servicio siempre que acredite a juicio y bajo la responsabilidad del Jefe de la Unidad, idoneidad suficiente para el cumplimiento de su cometido: caso contrario, deberá ser aplicado a otras tareas.

En todo caso será exigible la disponibilidad de UN (l) téc- fermera o UNA (1) auxiliar de enfermería o UN (l) técnico en hemodiálisis por cada TRES (3) pacientes en proceso simultáneo de diálisis, de cualquier manera será obligatoria la presencia de UNA (1) enfermera o una auxiliar de enfermería en cada turno de hemodiálisis; por cada NUEVE (9) pacientes en diálisis simultánea.

d) Deberá investigarse serológicamente para la detección de marcadores del virus de la hepatitis B, a todo el personal de enfermería, técnico y personal de limpieza.

El personal negativo deberá ser estudiado cada TRES (3) meses. Asimismo este personal deberá ser protegido mediante inmunizaciones activa con vacuna antihepatitis B.

e) Exigible sólo para áreas endémicas: deberá investigarse la reacción de Mitsuda a todo el personal de enfermería, técnico y personal de limpieza, el personal Mitsuda (-) negativo no podrá dializar pacientes con enfermedad de Hansen, reiterándose la investigación con una periodicidad anual.

V - DE LA DIALIZACIÓN DE LOS PACIENTES

a) Los pacientes renales crónicos ambulatorios deben ser dializados en locales separados de aquellos dedicados a pacientes renales con enfermedades sépticas o infectocontagiosas, sean ambulatorios o internados. En el caso que el paciente lo requiera por razones médicas y/o psicológicas, podrá optar por efectuar la diálisis intra o extracorpórea en su domicilio siempre que la unidad de diálisis tratante certifique que es apto para llevar a cabo el procedimiento seleccionado y se asegure la responsabilidad del control médico seriado y en urgencia.

b) Deberán recabarse antecedentes clínicos de hepatitis B a los pacientes de diálisis. Deberán ser también investigados serológicamente para detección de marcadores del virus de la hepatitis B. Los pacientes negativos deberán ser estudiados trimestralmente y podrán ser protegidos mediante inmunización activa con vacuna antihepatitis B.

Los pacientes positivos a cualquier marcador antigénico o con hepatitis B o con antecedentes clínicos de hepatitis, deberán ser dializados en local aparte.

c) En todo paciente que reciba una transfusión antes de hacerse efectiva la misma, será obligatorio determinar aparte de las reacciones serológicas habituales, la correspondiente al V.I.H. y HBs. Ag.

d) Al paciente que se traslade de una localidad a otra o de una unidad a otra, para poder dializarlo éste deberá presentar la serología referente a V.I.H. y HBs. Ag. e Historia Clínica actualizada.

e) Todo paciente que ingrese a una unidad de hemodiálisis es obligatorio que previamente cuente con V.I.H. y HBs, Ag.

f) Con respecto a: d) y e) en caso de urgencia al paciente se lo dializará en un sector aparte, si no reúne los requisitos exigidos en estos incisos.

UNIDAD DE DIALISIS INTRACORPOREA (PERITONEAL)

Como condiciones mínimas para su habilitación y funcionamiento, las unidades de diálisis intracorpóreas deberán disponer de los elementos que aseguren el cumplimiento permanente de los requisitos que se establecen a continuación:

I - DE LA INFRAESTRUCTURA FÍSICA

a) Dos locales de NUEVE (9) metros cuadrados cada uno con un baño como mínimo; de ser este externo a los locales debe contar con un lavabo en la habitación; dedicados exclusivamente al procedimiento de diálisis peritoneal.

Uno de estos locales está dedicado a la enseñanza del procedimiento o a la aplicación de la diálisis peritoneal y el otro al control ambulatorio de los enfermos en tratamiento.

b) En el caso de los locales destinados al tratamiento simultáneo de más de DOS (2) pacientes, la superficie destinada a cada uno no deberá ser inferior a SIETE (7) metros cuadrados.

c) Local aislado, con baño propio, para diálisis de pacientes infecto-contagiosos y en especial con hepatitis B.

Este local deberá contar con una superficie de SIETE (7) metros cuadrados y con paredes y pisos revestidos o pintados en su totalidad con material que asegure su impermeabilidad y facilite su limpieza y desinfección.

II - DE LOS APARATOS

a) El procedimiento de diálisis peritoneal puede ser realizado en forma manual o mecánica por lo cual no es indispensable disponer de aparatos especiales.

b) Osciloscopio, desfibrilador, laringoscopio y equipo de reanimación respiratoria. Cuando estos aparatos estén disponibles en la unidad de diálisis extracorpórea, en terapia intensiva o en la unidad coronaria en las vecindades de la unidad de diálisis peritoneal, no será necesario contar con ellos dentro de los locales de esta último. En caso contrario deberá disponerse de estos aparatos en el ámbito de la unidad de diálisis peritoneal.

III - DEL PERSONAL

1 - MÉDICO

a) Un médico, responsable de la unidad con titulo de especialista en nefrología otorgado por autoridad competente y experiencia en tratamiento dialítico de DOS (2) años.

b) Otros médicos nefrólogos o con experiencia no menor de SEIS (6) meses en diálisis. La dotación de personal profesional de cada unidad debe ser suficiente para asegurar la atención médica permanente durante su horario de funcionamiento y/o mientras se encuentren en ella pacientes en proceso de diálisis y/o bajo cuidado circunstancial por intercurrencias eventuales. Los médicos residentes en nefrología incorporadas a la unidad, deberán poseer una experiencia mínima de TRES (3) meses en tratamiento por diálisis para ser considerados personal de la unidad.

c) Deberá investigarse serológicamente, para detección de marcadores del virus de la hepatitis B, a todo el personal médico de la unidad. El personal negativo deberá ser estudiado cada TRES (3) meses. Asimismo este personal, deberá ser protegido mediante inmunización activa con vacuna anti-hepatitis B.

d) exigible sólo para áreas endémicas: deberá investigarse la reacción de Mitsuda a todo el personal médico, con una periodicidad anual; el personal Mitsuda (-) negativo no podrá estar en contacto con pacientes que padezcan la enfermedad de Hansen.

2 - DE ENFERMERÍA

a) Enfermeras y/o enfermeros que acrediten ese carácter mediante certificado de estudios aprobado por autoridad competente y que además hayan aprobado, un curso complementario de especialización en una unidad de diálisis, reconocido por autoridad competente. Este último requisito puede ser obviado si se acredita el desempeño continuado de TRES (3) meses como mínimo en una unidad de diálisis peritoneal.

b) Auxiliares de enfermería que acrediten ese carácter mediante certificado de estudios aprobado por autoridad competente y que además hayan aprobado un curso complementario de especialización en una unidad de diálisis, reconocido por autoridad competente. Este requisito puede ser obviado si se acredita un desempeño continuado de TRES (3) meses como mínimo en una unidad de diálisis peritoneal. El personal de auxiliares de enfermería deberá desempeñarse como ayudante de las enfermeras y/o enfermeros bajo supervisión de los mismos.

c) El personal técnico en diálisis que al tiempo de aplicación de esta ley se desempeñare en unidades habilitadas con anterioridad a la fecha de su promulgación sin satisfacer los requisitos establecidos en los puntos a) o b), podrá continuar en servicio siempre que acredite, a juicio y bajo responsabilidad del Jefe de la Unidad, idoneidad suficiente para el cumplimiento de su cometido; en caso contrario deberá ser aplicado a otras tareas.

De realizarse diálisis peritoneal intermitente será exigible la disponibilidad de una enfermera o una auxiliar de enfermería o un técnico por cada CINCO (5) pacientes en proceso simultáneo de diálisis. De cualquier manera será obligatoria la presencia de una enfermera o auxiliar de enfermería en cada turno de diálisis peritoneal intermitente.

d) Deberá investigarse serológicamente para la detección de marcadores del virus de hepatitis B, a todo el personal de enfermería, técnico y personal de limpieza. El personal negativo deberá ser estudiado cada TRES (3) meses.

Asimismo este personal podrá ser protegido mediante inmunización activa con vacuna antihepatitis B.

e) Exigible sólo para áreas endémicas: deberá investigarse la reacción de Mitsuda a todo el personal de enfermería, técnico y de limpieza; el personal Mitsuda (-) negativo no podrá estar en contacto con pacientes que padezcan la enfermedad de Hansen.

IV - DE LA INSTRUCCIÓN DE PACIENTES

a) Los pacientes en tratamiento ambulatorio con diálisis peritoneal contínua ambulatoria, serán entrenados en la unidad de diálisis por un médico nefrólogo de la unidad o personal de enfermería perteneciente a la misma, capacitado especialmente para esta función.

b) Deberán recabarse antecedentes clínicos de hepatitis B a los pacientes de diálisis. Deberán ser también investigados serológicamente para detección de marcadores del virus de la hepatitis B. Los pacientes negativos deberán ser estudiados trimestralmente y podrán ser protegidos mediante inmunización activa con vacuna antihepatitis B.

Los pacientes positivos a cualquier marcador antigénico o con hepatitis B o con antecedentes clínicos de hepatitis deberán ser dializados en local aparte para su aislamiento.

c) Igual condición de V.I.H que la estipulada para pacientes en hemodiálisis.

DE LA INSUFICIENCIA RENAL AGUDA

Los pacientes con insuficiencia renal aguda que requieran simultáneamente cuidados intensivos y tratamiento dialítico deben ser dializados en un área distinta a la destinada al tratamiento de los pacientes en diálisis crónica.

Aquellos pacientes que requieran sólo diálisis peritoneal podrán eventualmente ser dializados fuera del ámbito de cuidados intensivos, si el médico tratante así lo aconseja.

DE LA Habilitación , CONTRALOR PROFESIONAL, EVALUACION TÉCNICA-ASISTENCIAL Y PROGRAMACIÓN.

La autoridad sanitaria nacional, establecerá los mecanismos operativos responsables del cumplimiento de las normas precedentes y además de la evaluación. técnica-asistencial de los centros habilitados y de las estadísticas nacionales que permitan las previsiones económico-asistenciales necesarias para los años subsiguientes, y autorícese a la SECRETARIA DE SALUD a emitir las resoluciones complementarias y aclaratorias cuando lo considere necesario.

CONSEJO ASESOR

El organismo responsable de la evaluación técnico-asistencial y de la estadística contará con un Consejo Asesor integrado por miembros representativos de las Sociedades Científicas debidamente reconocidas, con la mayor experiencia en la temática, designados por el SECRETARIO DE SALUD. Dicho Consejo Asesor será presidido por un Jefe de Servicio de Nefrología perteneciente a un Hospital Nacional. El mismo será designado por el SECRETARIO DE SALUD y permanecerá por DOS (2) años en dicha función.

ARTÍCULO 4° .- Sin reglamentar.

ARTÍCULO 5° .- La autoridad sanitaria nacional dispondrá que el organismo responsable de la evaluación técnico-asistencial y estadística lleve y mantenga un registro actualizado en el que se consigne:

a) Número de pacientes en diálisis.

b) Índice de eficiencia dialítica.

c) Mortalidad.

d) Causas y número de internaciones y promedio de días de estadía.

e) Notificación de casos de Hepatitis B de acuerdo a la Ley N° 15.465 y su Decreto Reglamentario N° 2.771/79.

f) Indice de rehabilitación:

1°) Capacitado para trabajar y trabaja jornada completa.

2°) Capacitado para trabajar pero no trabaja jornada completa.

3°) Capacitado para trabajar, pero desempleado.

4°) Capacitado para trabajar, pero jubilado.

5°) Incapacitado para trabajar, pero se basta a sí mismo.

DECRETO 1269 (Derogado por Decreto 455/00)

Buenos Aires, 20 Julio 1992

VISTO el Expediente N° 2020-5.551/92-7 del registro del MINISTERIO DE SALUD Y ACCIÓN SOCIAL y,

CONSIDERANDO:

Que por las mencionadas actuaciones el aludido Ministerio propone las Políticas Nacionales de Salud.

Que las orientaciones estratégicas y prioridades programáticas propuestas se enmarcan en el contexto de la Política General del Gobierno.

Que resulta indispensable la integración de las acciones del área de salud, con los demás sectores sociales, a fin que contribuya eficazmente en el proceso global de desarrollo.

Que es urgente reorganizar los sistemas y recursos de salud, teniendo como eje un adecuado desarrollo de sus niveles locales en base al principio de la descentralización, con el objeto particular de mejorar la eficiencia y calidad de la atención médica.

Que las acciones de promoción y protección de la salud son prioritarias para controlar y disimular los riesgos evitables de enfermar y morir.

Que es preciso el fortalecimiento institucional y de los procesos gerenciales a fin de encauzar con eficiencia las pertinentes acciones sanitarias.

Que en virtud de lo antedicho resulta conveniente explicitar las políticas que orienten las líneas instrumentales, para ser aplicadas en el ámbito de su competencia.

Que la presente medida se adopta en uso de las facultades acordadas por el Artículo 86, inciso 1° de la Constitución Nacional.

Por ello.

EL PRESIDENTE DE LA NACIÓN ARGENTINA
DECRETA:

ARTÍCULO 1°.- Apruébanse las Políticas Sustantivas e Instrumentales de la SECRETARÍA DE SALUD del MINISTERIO DE SALUD Y ACCIÓN SOCIAL que como AnexoI forman parte del presente decreto.

ARTÍCULO 2°.- Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese.

DECRETO N° 1269

ANEXO I

POLÍTICAS DE SALUD

1 .- POLÍTICA SUSTANTIVA

Lograr la plena vigencia del Derecho a la Salud para la población, con el fin de alcanzar la meta de SALUD PARA TODOS en el menor tiempo posible, mediante la implementación y desarrollo de un sistema basado en criterios de EQUIDAD, SOLIDARIDAD, EFICACIA, EFICIENCIA y CALIDAD, constituyéndose así en un elemento fortalecedor esencial para la democracia.

1.1. Políticas Instrumentales

1.1.1. Promover la visualización del papel de la salud en el proceso de desarrollo, teniendo en cuenta que es la resultante de múltiples factores sociales.

1.1.2. Coordinar con un enfoque sistémico las acciones del Sector Salud con las otras áreas y sectores sociales de gobierno, contribuyendo en forma protagónica a mantener y elevar el nivel de calidad de vida de la población.

1.1.3. Movilizar recursos financieros, humanos, tecnológicos y de infraestructura que se destinan actualmente al cuidado de la salud de la población, con el fin de alcanzar en el menor tiempo posible equidad en su utilización como una forma de contribuir a paliar la deuda social generada por la crisis económica.

1.1.4. Incorporar en forma inmediata recursos normativos organizativos, instrumentales, y de gestión adecuados a la realidad política, económica, social, cultural y sanitaria del medio que permitan mejorar a corto plazo los problemas existentes vinculados a la accesibilidad, eficiencia y calidad de los actuales servicios de salud.

1.1.5. Diseñar modelos alternativos de organización y administración de los Institutos Nacionales de

Investigación, Docencia y Producción, con el fin de mejorar el proceso técnico- administrativo de gestión; la eficiencia en la utilización de los recursos y el nivel de calidad institucional.

1.1.6. Estimular la activa participación de la población en la promoción, prevención y cuidado de la salud.

2 .- POLÍTICA SUSTANTIVA

Mejorar la accesibilidad, eficiencia y calidad de la atención médica mediante la efectiva extensión de cobertura a toda la población, con acciones del mejor nivel de calidad posible, y el menor costo económico y social.

2.1. Políticas Instrumentales

2.1.1. Diseñar un sistema de atención médica que garantice la equidad, eficacia y eficiencia, y que ponga especial énfasis en la optimización de los recursos disponibles.

2.1.2. Brindar asistencia técnica a sectores públicos y privados para el diseño de organización y funcionamiento de sistemas y recursos de salud, teniendo como eje la descentralización y el desarrollo adecuado de redes locales de complejidad creciente, con el fin de garantizar la accesibilidad a los servicios, la coordinación y complementación de los prestadores y la satisfacción

de la demanda y de las necesidades.

2.1.3. Definir el rol de Hospital Público dentro del sistema de atención médica, con el fin de que cumpla las funciones de promoción, prevención asistencia, docencia e investigación que le son propias:

2.1.4. Estimular mecanismos de incorporación de establecimientos asistenciales privados y de la seguridad social, a las redes locales del Sistema de Salud.

2.1.5. Promover, desarrollar, y apoyar la estrategia de la atención primaria como componente fundamental de extensión de cobertura a toda población (urbana y rural) y de accesibilidad al sistema.

3.- POLÍTICA SUSTANTIVA

Disminuir los riesgos evitables de enfermar y morir, mediante acciones sanitarias sostenidas y concertadas de promoción y protección de la salud, especialmente dirigidas a poblaciones marginadas y de pobreza estructural y en aquellas situaciones bio-psicosociales consideradas potencialmente riesgosas.

3.1. Políticas Instrumentales

3.1.1. Desarrollar campañas nacionales destinadas a controlar y/o erradicar enfermedades endémicas de gran repercusión social.

3.1.2. Desarrollar y promover programas prioritarios dirigidos al control de riesgos evitables y de protección de grupos vulnerables, tales como accidentes, salud de los trabajadores y ancianos, alimentación y nutrición, etc.

3.1.3. Desarrollar, promover y apoyar programas materno infantiles para madres gestantes y niños menores de CINCO (5) años.

3.1.4. Estimular y/o desarrollar líneas de investigación y producción de vacunas y otros agentes biológicos destinados a prevenir y tratar patologías prevalentes.

3.1.5. Promover y desarrollar la investigación epidemiológica con el fin de conocer el estado de salud de la población, las necesidades insatisfechas y la demanda oculta de atención médica.

3.1.6. Participar en coordinación con la SECRETARÍA DE RECURSOS NATURALES y AMBIENTE HUMANO en las tareas de conservación y mejoramiento del ambiente y en programas de saneamiento, control de contaminantes y equilibrio ecológico, todo ello desde el punto de vista relativo al mantenimiento y mejora del nivel de salud de la población.

4.- POLÍTICA SUSTANTIVA

Redefinir y orientar el rol del Sector Salud del Estado Nacional, para que cumpla la función rectora y protagónica en el marco político global y para que pueda cumplir eficientemente las funciones que le compete, fortaleciendo el proceso de federalización y descentralización actuando concertada y coordinadamente con los Estados Provinciales y con la MUNICIPALIDAD DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES.

4.1. Políticas Instrumentales

4.1.1. Adecuar la estructura de la SECRETARÍA DE SALUD para que permita desarrollar las líneas estratégicas de transformación que se proponen, contituyéndose en un ente técnico capaz de liderar la

salud en el desarrollo con equidad, impartir directivas de políticas nacionales; realizar las articulaciones intra y extrasectoriales; movilizar recursos nacionales e internacionales; implementar la planificación estratégica en normalización, en fiscalización y conducción superior, para garantizar una efectiva acción sanitaria en todo el ámbito nacional, poniendo énfasis en el desarrollo de las acciones de promoción y protección.

4.1.2. Desarrollar un sistema de información ágil, veraz, oportuno y confiable para el adecuado proceso de decisiones en salud, para la implementación de una planificación estratégica que brinde soluciones de fondo aptas, factibles, viables y prioritarias y para el monitoreo de la acción sanitaria que se realiza.

4.l.3. Adecuar el proceso de desarrollo de los recursos humanos a la realidad sanitaria nacional; regional, provincial y/o local, mediante la formación y capacitación, cuali cuantitativa de los distintos integrantes del equipo de salud que el país necesita para alcanzar los grandes objetivos sectoriales.

4.1.4. Optimizar el uso racional de los recursos financieros disponibles, federalizando los mismos con el fin de asegurar la agilidad y transparencia en el manejo de los fondos; en beneficio directo de la población objetivo.

4.1.5. Promover el desarrollo y utilización de tecnología apropiada al avance científico y técnico, a la calidad de la atención médica y a la realidad del medio con el fin de evitar la incorporación acrítica, el uso irracional, el costo social innecesario y la distorsión del gasto en atención médica.

4.1.6. Implementar mecanismos adecuados de autorización, registro, normatización, control epidemiológico y de vigilancia y fiscalización de drogas, medicamentos y alimentos, con el fin de proteger la salud de la población.

4.1.7. Fomentar el desarrollo y administración del conocimiento científico técnico y la investigación como parte integrante del mismo.

4.1.8. Promover y desarrollar la investigación de servicios de salud con el objeto de conocer como se obtienen, organizan, administran y brindan los recursos sanitarios a la población.

4.1.9. Consolidar al respeto por un auténtico federalismo en el accionar sanitario, promoviendo la coordinación con las jurisdicciones, tanto a nivel del CONSEJO FEDERAL DE SALUD, como en la elaboración de Programas Estratégicos y en la asistencia técnica y financiera a Programas Provinciales.

CLICKÉE AQUÍ Para ver el PROGRAMA NACIONAL DE GARANTIA DE CALIDAD Y ATENCION MÉDICA RESOLUCIÓN 739/97 NORMAS DE FUNCIONAMIENTO Y ORGANIZACIÓN DE LAS UNIDADES DE DIÁLISIS del Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación